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sábado, 10 de mayo de 2008

GANA PABLO VARGAS JUICIO LABORAL A LA UAEH

Este miércoles 7, el Dr. Pablo Vargas González anunció de manera oficial que el Trbunal Federal de Circuito le otorgó la razón en el juicio laboral que mantiene por despido injustificado contra la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). De esta formal, legalmente, el caso que comenzó en enero del 2006, ha sido una lucha ganada por la sociedad civil a quienes mantienen el control político en la UAEH, declaró el investigador.

Texto íntegro sobre el caso, redactado por el Dr. Vargas González
1. El 3 de enero de 2006, fui prácticamente desalojado de mi oficina en las instalaciones del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), con lujo de intimidaciones, presión y engaños, sin que hubiera ninguna justificación y sin que presentaran ninguna notificación por escrito, lo cual configuró desde ese instante un despido injustificado.


2. A pesar de que solicité la intervención de las principales autoridades de la UAEH y del líder del sindicato académico (SPAUAEH) para aclarar y definir mi situación jurídica, ninguna de estas instancias dio una respuesta. Por el contrario, se negaron a dialogar y a dar una solución basada en las normas internas de la institución.

3. Dado que ese acto incluía una serie de transgresiones a mis derechos civiles, laborales y políticos, recurrí a la Comisión Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH) y al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación en México (CONAPRED). El resultado fue que ambas instancias dictaminaron que se investigara a fondo y se me restituyeran tales derechos. Dada la cerrazón de las autoridades de la universidad, que en todo tiempo se negaron al dialogo y nunca expusieron mi situación jurídica, acudí a la Junta Especial de Conciliación y Arbitraje (JECA) y entablé una demanda por despido injustificado, el 28 de febrero 2006 (expediente 04/2006).

4. El juicio estuvo plagado de amenazas por parte de los abogados de la UAEH, y de anomalías por parte del personal de la JECA. El 8 de junio, el pleno de la JECAdictó una sentencia en que “absuelve” y perdona a las autoridades de la universidad de restituirme el empleo, y los condona de pagarme las prestaciones establecidas por la Ley Federal del Trabajo. Las pruebas y justificantes que presentaron las autoridades de la universidad son del todo inconsistentes. Hay desde una acusación por falta de comprobación de gastos, hasta faltas “administrativas” que si hubieran ocurrido se resolverían por la vía administrativa, pero de ningún modo serian fundamento para un despido. Toda esta sentencia se basó en un documento falso y alterado, producto de un delito de orden penal que la JECA consideró como válido. Es un documento presentado donde supuestamente digo “Que ya estoy cansado del maltrato hacia mi persona y que mejor renuncio para ya no tener más problemas, que es todo lo que tengo que manifestar”, un párrafo que agregaron las autoridades de la UAEH a una acta de entrega recepción de mi oficina, de donde me sacaron con lujo de intimidación, engaños y violencia verbal. Este documento no sólo es pueril y ridículo, sino que violentó todo tipo de legalidad.

5. Debido a lo anterior, interpuse por conducto de mi abogado José Antonio Cossío, el Juicio de Amparo Laboral (447/2007) ante la justicia federal, a través del Tribunal Colegiado de Circuito, para hacer valer mis derechos. 6. En respuesta, los magistrados del Vigésimo Noveno Tribunal Colegiado de Circuito, el 31 de octubre de 2007, determinaron otorgarme el amparo contra el laudo de la Junta Especial de Conciliación y Arbitraje, y regresaron el expediente a la JECA, indicándole que revisara el laudo emitido en primera instancia, y en su lugar emitiera otro. 7. El 4 de diciembre de 2007, la Junta Especial de Conciliación y Arbitraje dictó el laudo en los mismos términos que había emitido el anterior, sin modificar ni argumentar su resolución. Es decir, sin acatar las indicaciones del Tribunal Federal, por lo que nuevamente solicité un amparo contra este laudo que dejó subsistente la anterior resolución. 8. El Vigésimo Noveno Tribunal Colegiado de Circuito, el 15 de abril de 2008, dictó sentencia sobre el juicio de amparo solicitado: nuevamente me extiende el amparoy me otorga protección a mis derechos laborales. El principal resolutivo de esta sentencia definitiva es el siguiente: Reinstalarme en mi puesto como profesor investigador de la UAEH, con todos mis derechos y prestaciones laborales a salvo. 9. Toca turno a la Junta Especial de Conciliación y Arbitraje (JECA) dictar una ejecutoria para hacer cumplir la sentencia del Tribunal Colegiado de Circuito. Con ello concluye una etapa del juicio laboral, en la que se esclarece la responsabilidad del despido injustificado. Manifiesto mi disponibilidad para reincorporarme a la carrera académica que durante 25 años he llevado y que, a pesar de estos incidentes, no se ha interrumpido.

Me reincorporaré a las actividades de docencia, difusión e investigación en ciencias sociales y políticas. Me reintegro a la universidad en la que crecí, me formé, y me desarrollé académicamente, misma que me ha brindado oportunidades y apoyos, a la que he dedicado y dedicaré mis esfuerzos, proyectos e iniciativas.

Agradezco mucho a la sociedad civil que, a través de la solidaridad de los medios masivos de comunicación, locales y nacionales, ha seguido y apoyado este caso a lo largo de más de dos años.


A T E N T A M E N T E Pachuca, Hgo., mayo 7 de 2008.Dr. Pablo Vargas González

TEXTO TOMADO DE: www.desdeabajo.org.mx

miércoles, 30 de abril de 2008

HACIA UNA ÉTICA PLANETARIA

Históricamente hablando hubo un cambio en las relaciones entre los hombres, que explica, cuando del interés colectivo se paso al interés individual en las sociedades humanas. Tal cambio comenzó gracias al Estado centralizado y al avance del mercado, ahí apareció el individuo moderno, que se reconoce como Lipovetsky afirma, en la esfera privada, al rechazar someterse a reglas ancestrales exteriores a su voluntad íntima, pues ahora reconoce como ley fundamental su supervivencia e interés personal.

Desde esta perspectiva es posible pensar que la línea de la historia del polo colectivo, salto al polo individual, sin alcanzar equilibrio alguno, sin romper con la separación dicotómica entre ambos extremos. Del sometimiento a la ley comunitaria se paso al cerco del ego individual. Si equilibrio es lo que se busca, será necesario primero imaginar que es posible una comunidad proporcionada, entre lo individual y lo colectivo, entre el desarrollo de la subjetividad individual, en reciprocidad con el desarrollo de la subjetividad colectiva, pues la primera construye a la otra y viceversa, y para tal intento habrá que hacer uso de los elementos teóricos que el concepto de - Sociedad Civil- ofrece.

Por ejemplo, actualmente por retrograda costumbre, el término de Sociedad Civil se usa aún para excluirla de la toma de decisiones en la políticas públicas y los quehaceres de los gobiernos; dando como consecuencia una realidad socio-política condena a estar siempre “en vías de desarrollo”; gracias a los rasgos heredados de un sistema autoritario y paternalista.

Lograr una ruptura con este precario esquema necesita que los actores que existen en el medio (los ciudadanos) se posicionen y salgan de aquellos roles paternalistas y pasivos, ya que dichos actores, representan la pluralidad que existe bajo diferentes identidades: empresarios - comerciantes, religiosos, defensores de derechos humanos, ambientalistas, feministas, artistas, indígenas, etc. Y es en ellos donde de algún modo se basan las estructuras que sustentan al orden social prevaleciente, aunque este tenga un carácter de orden primate.

Ante la venida abajo de las grandes ideologías del siglo XX, como es el caso de la utopía revolucionaria con la caída del bloque socialista, simbólicamente representada con la destrucción del muro de Berlín en 1989, según Olvera (2002), hubo un recambio en las arenas de lucha social; ahí la democracia representativa cobro mayor peso, y los movimientos sociales tuvieron que adaptar sus acciones hacia ese nuevo paradigma.

Tal fenómeno difícilmente ha logrado desarrollarse en nuestro país ante la existencia aun de una cultura reaccionaria abanderada por sectores denominados de izquierda revolucionaria (Bartra, 2007), heredera de viejas mañas del sistema político y caducos discursos nacionalistas, que muchas veces se anteponen como el primer obstáculo al que se enfrentan los intentos por dar avances democráticos en el trabajo de la izquierda.

El mercado en su expansión borró los esquemas de lucha de décadas pasadas, ahora la Teoría Crítica coloca a la sociedad civil, como un espacio posible entre el estado burocrático y el mercado agresivo, el cual es necesario articular a través de actores sociales prácticos, capaces de paso a paso lograr ir ganando terreno hacia ambos lados, es decir, re - institucionalizar a la sociedad misma desde sus orígenes, sin la desaparición ni del estado ni del mercado.

En este sentido, la articulación de nuevos actores implica diversos esfuerzos, entre ellos el surgimiento de una voluntad política distinta, esto es, que reapropia el sentido del término de lo “político” de manera diferente a la costumbre. Enrique Dussel un filósofo de la liberación, explica como: Hay que entender a la política teóricamente, no como una instancia, ni tampoco como un sistema. Pues hay que dejar de pensar a la política como dominación, lo cual provoca el abuso del término, reflejado con un fetichismo del poder.

De esta forma la explicación de Dussel se conecta con lo colectivo, al ver a la comunidad no como algo dado, sino, como algo que debe apropiarse a través de un proceso (que cada quien vive según su propio tiempo y voluntad) tanto individual como colectivo de toma de conciencia. En este caso, según el filósofo, cuando se habla de comunidad no se debe caer en la trampa de mirar a la comunidad premoderna, es decir a la que cree en el mito del “buen salvaje”, inscrito por ejemplo en el “edén subvertido” de la identidad mexicana, descrito por Roger Bartra, en su jaula de la melancolía.

Por el contrario, en términos de comunidad debe aceptarse y tomarse lo mejor de la modernidad misma, para ir más allá de ella, y superarla. Al dejar a la vez dentro de la misma el sentido de – individualidad plena - que permita el desarrollo personal de sus integrantes, sin ser sometidos a una ley comunitaria que los rebase. Tal seria el objetivo de formar Ciudadanía en el seno de una sociedad civil que se articula con sentido democrático. Ciudadanía que obviamente supera el derecho al voto, y que ejerce sus plenos derechos y al formar automáticamente comunidad, y hasta quizás un buen gobierno.

Tal seria la vía actualmente posible a seguir, bajo la lógica de pensar global y actuar local, pues, ante la cada vez más mundializada situación, la llamada globalización como modelo económico y financiero agotado (Jalife – Rahme, 2007), muestra cada vez más, todos o quizás el mismo rostro: el del terror, los monopolios, el narcotráfico, la migración, el hambre, etc.

En un cada vez mas consolidado - sistema mundo -, de orden multipolar ante la venida debajo de los EU, donde diferentes regiones del planeta sufren de problemáticas similares y los efectos entre ellas son cada vez más cercanos, los discursos como el de los derechos humanos actualmente reavivan su auge, y son ya una fuerte característica de nuestra era; sin embargo el camino por recorrer es largo con respecto a las realidades sociales, en caso concreto: México.

Por último, en una crisis global que de acuerdo a la visión de Jodorowsky: todo se esta cayendo, las religiones, la economía, la política, la cultura. Lo cual afirma que no es malo, es bueno, porque estamos llegando a una crisis de la cual, pronto, va a nacer un cambio absoluto, bueno y positivo. Por lo que hay que tener paciencia entonces (…) En tal sentido frente a una crisis planetaria es posible mirar por una ética planetaria, que va articulándose en base a la reformulación de los derechos humanos, de acuerdo a cada micro región de la humanidad y de la dignidad misma.


Por Dvd


Referencias:

- Bartra. (2007). Fango sobre la democracia: Textos polémicos sobre la transición mexicana. México: Planeta
- Olvera, J. A. (Coord.) (2001). La sociedad civil de la teoría a la realidad. México: El colegio de México
- Lipovetsky. (1983). La era del vacío. Barcelona: Anagrama, 2005
- Jalife – Rahme. (2007). Hacia la desglobalización. México: Jorale Edit. 3ra. Edición
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http://www.jornada.unam.mx/2008/03/14/index.php?section=cultura&article=a04n1cul